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El peligroso riesgo de default en Estados Unidos y sus efectos sobre la economía

26 de Mayo de 2023 a las 04:55

Miles de personas se verían afectadas, por el no pago de ayudas

El techo de deuda de Estados Unidos es el límite de dinero que el país puede pedir prestado. Lo fija el Congreso para que el Departamento del Tesoro pueda emitir esos títulos financieros. Su aumento debe acordarse antes de una fecha determinada, que ahora es el 1 de junio, para evitar el impago

LONDRES. – La situación es difícil para Estados Unidos, luego que la secretaria del Tesoro advirtiera que el país entrará en una suspensión de pagos el 1 de junio si no se elevaba o suspende el límite de la deuda soberana.

A casi una semana de la fecha considerada límite antes de un potencial default de Estados Unidos sobre su deuda, la Casa Blanca y la oposición republicana oscilaron entre negociaciones y ataques. La oposición y el gobierno llevan semanas negociando un aumento del límite de endeudamiento de Estados Unidos, sin el cual el Estado federal arriesga quedarse sin fondos para honrar sus compromisos.

“Es una crisis fabricada”, reiteró la portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, fustigando el rechazo de los conservadores del Congreso de votar un aumento del límite de endeudamiento de Estados Unidos, indispensable para evitar una moratoria. Mientras las negociaciones entre gobierno y oposición continuaban, la vocera atacó al ala más a la derecha del Partido Republicano.

“Dicen ahora en voz alta todo lo que pensaban en voz baja”, acusó la portavoz, y reiteró por enésima vez que los republicanos toman “de rehén” la credibilidad financiera de Estados Unidos, en alusión a recientes declaraciones de un legislador republicano de la Cámara de Representantes. Mientras tanto, el presidente Joe Biden ofreció congelar algunos gastos públicos en sus niveles actuales, lo cual reduciría el déficit fiscal en un billón de dólares adicionales en 10 años, informó el miércoles la secretaria del Tesoro, Janet Yellen.

Los ahorros propuestos por Biden deberían acortar diferencias entre los planes de republicanos y demócratas en materia de gasto público, centro del desacuerdo que tiene a Estados Unidos contando los días para un default.

Según estimaciones creíbles, un default breve podría costar medio millón de puestos de trabajo en 2023. Un default más prolongado supondría la pérdida de 8,3 millones de empleos y un aumento del desempleo de 5 puntos porcentuales. Un impago a corto plazo revertiría los importantes avances registrados en el mercado laboral: una transición hacia un crecimiento sólido y constante, con el desempleo en los niveles más bajos de los últimos 50 años, incluido el más bajo registrado entre la población negra estadounidense. La combinación del aumento de las tasas de interés y el menor crecimiento económico terminará empeorando el déficit: la recaudación disminuirá y los egresos por servicio de deuda aumentarán, justo al contrario del objetivo declarado de quienes actualmente mantienen al gobierno de rehén, dicen algunos analistas, además de afectar los pagos a las ayudas sociales de millones de personas, hasta reducir el presupuesto para la Seguridad Social o recortar el Medicare, o vaciar nuestros programas de educación, infraestructuras, medio ambiente y tecnología, entre otros efectos del no pago.

La secretaria del Tesoro,Janet Yellen, ha reiterado que el gobierno podría quedarse sin fondos suficientes el primero de junio. “El plan presupuestal del presidente en realidad propone una reducción del déficit de 3 billones de dólares sobre 10 años”, dijo Yellen en un evento del diario The Wall Street Journal.

Los republicanos sostienen que sus planes de gasto recortan el déficit en 4,8 billones de dólares en una década, sin rebajas para Defensa o seguridad fronteriza. La Casa Blanca quiere distribuir cualquier recorte para no cargar a algunos sectores, y quiere subir algunos impuestos, algo a lo que se oponen los republicanos.

 

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